Un taller sobre GTD en A Coruña

Estamos preparando un Taller de seis horas para explicar las bases de Getting Things Done y ponerlo en práctica en la Confederación de Empresarios de A Coruña. La idea es más experimentar con cosas que nos encontramos día a día reales que dar un repaso a lo que es GTD en integridad. Aquí está el enlace pendiente de fechas, aunque será pronto. Para los convencidos y los incrédulos.

Si llegas tarde, lo haces en mi tiempo.

Al hablar de productividad personal, a veces me quedan en el tintero cosas que le afectan de manera intensa pero a las que no dedicamos el tiempo que merecen como síntoma de improductividad. Hablaremos de la impuntualidad. Llegar tarde. Quien ejerce la impuntualidad se atribuye la potestad, que nadie le ha otorgado, de decidir lo que otro puede hacer, en la espera, con el tiempo.
Los impuntuales se reconocen porque siempre piden perdón al llegar y dan una larga explicación al retraso. Los puntuales, si llegamos tarde, tendemos a no ser muy exhaustivos en la explicación. Sabemos que no tiene perdón, salvo causa muy justificada.
Reuniones donde alguien se incorpora más tarde, otras donde has de esperar el inicio más allá de los cinco minutos de cortesía (sobre retrasos en consultas de dentistas estoy escribiendo un extenso ensayo).., un sinfín de situaciones que sumadas abundan en la improductividad imperante. La impuntualidad está en flagrante contradicción con la productividad. No lo es todo pero está en la base.

Las listas.

Tengo cierta afición a las listas. Son rutinas que permiten reiniciar procesos desde un trabajo previo que facilitan las cosas. A veces, contadas en teórico, suenan a enfermo obsesivo, pero algún ejemplo ayuda a entender como pueden ayudar. Esto que cuento es absolutamente real. Tengo, entre otras, una lista con todo lo que llevo de vacaciones cuando el destino es único, de costa y en lugar de buen tiempo (caso verano 2013). Cada año puede que actualice con una o dos cosas, pero el núcleo permanece. Tiempo estimado en hacer una maleta, 6 minutos. El otro día a un amigo, de los buenos, se le ocurrió hacer una convocatoria con todos los “históricos” para un evento informal. Me llamó, recordando que yo tengo esa lista y que no falta nadie (sería un error catastrófico). Dos listas un poco tontas, pero hacer nuestras listas nos liberan de trabajos de memoria y, por lo menos a mi, ya no me sobra.

Enfócate Mariano.

No te veo centrado. Dices que estás en todo y eso es estar en nada. Supongo que cuando llegaste hiciste la recopilación de todas las cosas (a lo mejor deberías de haberla hecho antes). Procesaste, organizaste, revisas, haces -¿haces?…. Por cierto la tarea de Bárcenas ¿ que contexto le asignas?, porque parece que tiene el omnicontexto que es lo peor que hay. No se, te veo disperso. Me parece que tus áreas de responsabilidad no van finas. Dales un repaso, es un ejercicio muy clarificador. Y sobre alturas de foco, te veo muy en control y poco en perspectiva…Por cierto las vacaciones espero que te sirvieran para desconectar. Porque ¿gobernar cansa, verdad?. Si te pusieras con GTD a lo mejor te iba mejor y nos iba mejor a todos…o no. Deberías intentarlo. Se fuerte.

Mi pequeña aportación a www.canasto.es

Jeroen Sangers es uno de los pioneros en España de la metodología GTD. Desde www.canasto.es lleva tiempo aportando conocimiento y experiencia que los que estamos en el asunto agradecemos. En verano ha tomado una decisión de dejar su blog en el teclado de la gente que compartimos GTD con el y con quien nos sigue en nuestros blogs. El día 29 de junio se publicó mi aportación. Os la dejo aquí para quien tenga interés y os animo a que sigáis, quien no lo haga, a canasto.es

La obsesión de la herramienta

Aplicar GTD requiere un cierto cambio de hábitos. Cuando comparto con profesionales la aplicación de la metodología, las más de las veces se acaba hablando de aplicaciones, software, apps, etc, etc…La respuesta es siempre la misma, la que estás usando seguro que vale para que corra GTD. Es por tanto mi posición la de no magnificar la herramienta, pero a veces, surgen algunas que realmente aportan cosas que simplifican procesos productivos. Citaré un ejemplo que acabo de descubrir para mi iPhone, la aplicación para correo Dispatch. Una utilidad que, a mi, me da un plus que no tenía. Puedo enviar un correo de mi bandeja de entrada de correo directamente a la bandeja de entrada de Things, mi aplicación específica de GTD. Un gesto, y captura lista para iniciar la secuencia. Pero siguen siendo los hábitos, no la herramienta.

El espejismo del control con GTD.

Lo primero que arraiga cuando empiezas a aplicar GTD es el flujo de cinco pasos que hacemos con cada cosa que requiere nuestra atención. Tiene efectos inmediatos y placenteros. Este “éxito” parcial, a veces, hace que no se siga profundizando adecuadamente en el resto de propuestas que GTD propone para la gestión de la productividad personal. Enfocar todo desde distintas alturas da realmente otro valor al uso de Getting Things Done. Simplificar en una lista de tareas, más estructurada que las habituales es cierto, pero una lista al fin y al cabo, puede ser el árbol que no deja ver el bosque. Tener el control de las siguientes curvas pero no saber a donde vamos no parece muy atinado. No nos quedemos ahí.

Explicando GTD o, al menos, intentándolo.

El próximo miércoles 19 me dan la oportunidad de explicar alguna cosa sobre productividad personal y GTD. Está organizado por la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) de A Coruña y es de acceso gratuito. La sensación es que cada vez más personas están en la reflexión de que algo hay que cambiar cuando las cosas no van finas con respecto a lo que hacemos. A partir de ahí espero poder explicar alguna cosa que le sirva a la gente. Os dejo el enlace.

El contexto es el contexto

Explicar lo que significa el término contexto en la aplicación de Getting Things Done tiene, habitualmente, un primer momento de perplejidad por la lógica que contiene. Sólo podemos hacer ciertas cosas en ciertas circunstancias. Interiorizar esto ayuda a optimizar la energía dedicada a las cosas que hacemos. Pelear contra el contexto es batirse con un muro, pero palabras como prioridad, urgente, rápido y otros calificativos imprecisos se adueñan del trabajo de las personas. Es el contexto, es cuando tenemos las cosas por hacer debidamente ordenadas y con el contexto indicado, cuando la decisión de lo que hacer se acerca a ser la correcta.

y la vida personal también, ¿ por qué?

“Yo quiero separar la vida profesional de la personal claramente “. Pues olvídate, porque es imposible. A lo largo del día, de cualquier día, se entremezclan cosas de todos los ámbitos de nuestra vida. Todo son compromisos que debemos de cumplir. Pensar que nuestra vida está parcelada es negar una realidad persistente. Saber que nuestra forma de gestionar las cosas recoge todo, es la garantía de poder tomar la decisión adecuada sobre cual es la próxima cosa, personal o profesional, que podemos hacer. No se trata de confundir, si no de clarificar y en momentos líquidos se necesitan formatos adaptables. GTD es algo así.