Aplicar correctamente los contextos.

En algún momento reciente, me pareció que mi uso de los contextos se había abierto demasiado y empezaban a perder su real sentido,  tal y como los plantea David Allen. Fui creando lo que para mi lo eran contextos, y eran simplemente etiquetas que paquetizaban tareas: informe, presupuesto, creación…Estaba equivocado. Estas etiquetas no hacían referencias a circunstancias objetivas que permiten acometer una acción con lo que la decisión de la acción siguiente no era precisa. Ha sido José Miguel Bolivar – pendiente estoy de leer lo que seguro es su magnífico libro sobre productividad- quien me ayudó a dar claridad final. Estoy terminando el proceso en todo mi sistema y encuentro ahora verdaderos contextos: @persona, @lugar, @herramienta…Lo otro era intencional y la intención cuenta, pero a veces nos hace perder la perspectiva.