Hablar de la productividad personal en un entorno empresarial.

El jueves 9 de mayo me han hecho un hueco para que,  dentro de una sesión sobre productividad en entornos 2.0 en la Confederación de Empresarios de Pontevedra,  pueda hablar de productividad personal y su enlace con trabajo compartido. A veces cuesta explicar que esto de la productividad personal tiene consecuencias, y no pocas,  en la profesional y espero poder contarlo en el tiempo del que dispongo. Espero que la reflexión ayude a todos los que estemos allí.

Hay que darle un poco de altura a las cosas.

Pedir altura de miras “con la que está cayendo” es de un optimismo militante. El corto plazo, lo urgente, lo urgentísimo, lo hiperurgente, parecen sobrevolar sobre todo lo que tenemos que hacer. Gran mentira de la que debemos salir. Cierto es que debemos de tener el control sobre la pista de aterrizaje a través de los compromisos y/o tareas, pero si no somos capaces de ver más allá, puede que no avancemos mucho. Esa perspectiva que nos dan las alturas de enfoque de GTD (a 9.000, 12.000 y 15.000 metros) es lo que nos permite ver un poco hacía el futuro –el futuro que nosotros nos escribimos-y hacía el que queremos caminar a través de la acciones. De todas formas,  el entorno actual, y en las manos en las que parece estar, semeja ser un lugar descontrolado y sin perspectivas. Hagámoslo nosotros por nosotros mismos, pero también por ellos.

GTD. La certeza, la duda y la herramienta.

Este jueves setenta personas decidieron poner su atención en una pequeña introducción a GTD que hice a propuesta de la Confederación de Empresarios de A Coruña. Tres cosas saco como reflexión. Primero,  la certeza de la gente de que un poco de orden mejoraría sus cosas y su vida. Segundo,  la duda de si es capaz de modificar algo, para que algo se produzca y mejore. Y tercero, las preguntas recurrentes sobre herramientas, pensando que un software o una app puede ser el inicio de la solución. La certeza de que GTD puede ayudar, la duda es la que todos tenemos, pero al hacer se va disipando y para acabar, abandonar la obsesión por la herramienta y dedicarse al método. Y gracias a los que estuvieron allí.

El contexto es el contexto

Explicar lo que significa el término contexto en la aplicación de Getting Things Done tiene, habitualmente, un primer momento de perplejidad por la lógica que contiene. Sólo podemos hacer ciertas cosas en ciertas circunstancias. Interiorizar esto ayuda a optimizar la energía dedicada a las cosas que hacemos. Pelear contra el contexto es batirse con un muro, pero palabras como prioridad, urgente, rápido y otros calificativos imprecisos se adueñan del trabajo de las personas. Es el contexto, es cuando tenemos las cosas por hacer debidamente ordenadas y con el contexto indicado, cuando la decisión de lo que hacer se acerca a ser la correcta.