Más productivo cuanto más vigilado.

He visto recientemente una aplicación llamada de productividad para empresas,  cuya misión principal es la monitorización de todo lo que hace la gente en su puesto. Entrar en una aplicación, salir, enviar un mail, entrar en aplicaciones llamadas no productivas…. Un espanto. Cuento ahora mi experiencia reciente porque yo también caí en lo que creo es un error. Conseguimos en nuestra empresa, de cada proyecto, tener visible toda la información de costes y actividad. Era nuestra aplicación tan estupenda que usábamos más el tiempo en monitorizar, que en saber si realmente lo que hacíamos tenía valor para el cliente. Valor, está es la palabra. Generar valor al cliente con algo que obtenemos rentabilidad nosotros, y si esto se produce, va bien. Monitorizar hasta sangrar es ahora una obsesión que no creo que nos haga más productivos. Quiero que se me entienda, no hago apología de la ceguera.

Termino con una reflexión oída en un seminario, “dime lo que mides y te diré lo que vendes”. Nuestra empresa ha dejado de vender horas.

La perseverancia como actitud.

Abandonar cuando se está a medio camino, desesperanzado por que no se ve el horizonte,  es una actitud frecuente. Trazar un plan y terminarlo, resulta muy estimulante para empezar entonces lo siguiente. La actitud de perseverar hacía lo positivo,  genera buenos resultados y puede y debe ser estimulada. Hay quien lo trae de serie, pero algunos necesitamos incorporarlo como complemento a nuestras limitaciones. Tener un sitio que nos recuerda, después de planificar, donde está la meta y los pasos ciertos para llegar a ella, es un estimulo concreto, visible y tangible. GTD puede ser el mejor aliado de nuestra perseverancia. 

Una app productiva, amable y gratis.

No tengo el hábito de coleccionar ni recomendar aplicaciones. Miro todo lo que sale, pero tiendo a ser fiel a aquello que funciona, sin descartar mejoras. Esta entrada es la excepción. Alguno de los que conocimos la técnica de Pomodoro y la intentamos aplicar le vimos carencias que 30/30 no tiene. Primero,  porque el tiempo lo pones tu, y pueden ser 30 minutos o 45 o 50,  y segundo, porque es muy agradable y sencilla de uso.  No sustituye, por supuesto, a mi sistema GTD, sino que me ayuda a poner el foco en ciertas tareas. Una limitación, es sólo para Iphone, ipod y iPad.

Recopile, pero es sólo el principio.

La idea que primero prende de Gtd es, dentro del flujo, la fase de recopilar. Pensar que tendremos todo capturado es una promesa que llena de satisfacción (me ha salido una frase Real). Cuando se explica lo que significa todo, suele haber una sensación de “Ah, claro”. Ayer hablaba con un directivo de una consultora y, desconocedor de GTD, me decía que el también apuntaba todo. Nótese que decía “apuntar”. La pregunté que hacía con lo que apuntaba y me sonrió. La mayor parte de las veces, nada. Le viene bien meterse en GTD. Allá vamos.

Conocer GTD desde el control.

La revista ECO sobre actualidad económica me pide una columna sobre GTD que os adjunto. Mi idea no es tanto explicarlo con detalle, sino hacerlo apetecible desde la comprensión de la toma de control de las acciones como primer paso para entenderlo en globalidad. Luego vendrá la perspectiva…y luego el resto. La narración es una concatenación que demuestra la falta de control de nuestro día a día. Un aperitivo de GTD para quien no ha oído hablar de él.