Queda siempre un margen de mejora.

GTD forma parte de mi vida en la que está presente de manera constante. No es una tarea intrusiva ni algo a hacer, que si a mantener actualizado, sino el soporte de todo aquello que hago. Tengo alguna experiencia, pero no me considero experto y hay algo que presiento en el sistema de David Allen, la sensación de que todavía queda un potencial que me ayudará a ser más eficiente y tener más control. Cada poco tiempo incorporo un pequeño hábito, una funcionalidad, una forma diferente de acometer depende que cosas… Esa evolución dinámica es donde encuentras margen de mejora. Con poco esfuerzo y con gran beneficio.

La secuencia en GTD que sea por separado.

Los cinco pasos que debemos de dar para mantener actualizado nuestro sistema en GTD se sustenta, entre otras bases, en la necesidad de hacerlos por separado. Recopilar y procesar y organizar, por ejemplo, al mismo tiempo, es una tentación de la que la experiencia nos dice que no nos llevará a ningún buen puerto. Poner el foco en cada fase, nos ayuda a entender para que sirve y darle su real valor. Quien se acerca a GTD sin la expectativa un poco naif de aprender –actitud que nunca deberíamos perder -, suele caer en la tentación (mi experiencia me lo dice) de querer reinventar lo que funciona. Les sonará está frase, “mejor no tocar lo que funciona”.