O está todo o no está nada.

La exhaustiva recopilación, para el consiguiente flujo de GTD, nos garantiza que todo está en el sistema. Si tenemos dudas de ello, de que tenemos todo, tengamos la certeza de que esto no va bien. Suelo ver a gente que después del arranque de GTD y en el siguiente tramo temporal, comienza a relajar está exhaustiva recopilación –el que escribe fue uno –y, como consecuencia, comienza a perder confianza en el método. Luego se convierte en una maravillosa rutina que no deja de dar alegrías. Capturemos todo aunque duela al principio.

Puede que no sea GTD, pero es productividad.

Opinar y hacerlo de todo y de manera incontinente. Independientemente de si hemos leído algo sobre lo que se habla o hemos reflexionado sobre el tema que se discute. A cañón. Este es uno de los problemas principales que encuentro en mi ámbito de trabajo. Un vicio muy español que, donde hábito, el noroeste, es un hábito. Puede ser que mi habitual ámbito –la comunicación publicitaria- se preste a esto, pero cada reunión me obliga a dar una explicación que se sitúa en el ABC de la cosa. No me da pereza, pero quién tiene opinión armada desde la nada, es que nada más quiere saber. Todo así cuesta mucho más.
La última, ¿no vamos a usar lo del pajarito?, si, usaremos en esta acción Twitter. El que pregunta por el pajarito tiene opinión sobre el proyecto y lo que es peor, decisión.