Si no me reúno, no soy nadie.

Todos asistimos a reuniones de trabajo donde, en teoría, sabemos de que vamos a hablar, y  donde se trata de ver puntos de vista sobre el tema o temas que se pongan en la mesa. La realidad habitual suele ser otra, mucha gente, sin concretar temas a tratar, donde todo el mundo interviene en todo, un barullo. El festival de la opinión infundada. Una experiencia reciente me permitió valorar el coste de una reunión, por además, donde no se tomaron decisiones a ejecutar. Asistimos doce personas, seniors, estuvimos tres horas y ni hubo acta o toma de decisiones por escrito ni nada. Resumiendo, treinta y seis horas de un coste medio de noventa euros por hora,  que hacen un total de tres mil doscientas cuarenta euros. Mucha pasta y poca salsa. Hace falta gente como  Eva Cantavella, y que la gente lo lea y lo aplique.

La gente a la que sigo en GTD.

En mi blogroll he puesto aquellas personas que dedican su tiempo y capacidad para avanzar en la implementación de GTD. Quiero recomendar, a quién no lo haga, que los siga. Cada uno aporta visiones distintas, desde el más pragmático, pasando por el práctico y llegando al más profundo. Unos se paran más en las herramientas y otros en el análisis de la implementación, otros en la profundización de GTD. Aprendo mucho de ellos desde hace años. Gracias

Lo dice Bolivar, nada menos. GTD no es moda.

En el mundo de la gestión, del conocimiento, aparecen cíclicamente métodos, prácticas, teorías, …que duran lo que tarda en llegar un aire suave. El paso del tiempo en la aplicación de sistemas, en este caso gestión de tareas, por simplificar, es la prueba del algodón, que como bien se sabe, no engaña. José Miguel Bolívar en su magnífico y recomendable blog www.optimainfinito.com, nos cuenta porque GTD no es moda. Me apunto y sería maravilloso que se apuntará más gente, nos iría mejor.

¿Quién toma nota?

Me produce asombre asistir a reuniones de trabajo donde la mayoría de la gente no toma notas sobre lo que se habla y decide, y cual es la tarea siguiente a hacer (fundamental en términos de productividad con GTD). Mucha gente confía en su cerebro, obviando que se está fiando de un gran órgano para procesar, pero altamente ineficaz para alojar datos. Tomar notas es una cosa aconsejable, decidir las siguientes tareas es imprescindible.

Recopilar es la primera acción

Después de una lectura pausada, o de más de una, del libro de David Allen, para arrancar GTD, lo primero es recopilar. Capturar todos los compromisos que nos rodean hasta la extenuación. Sólo si sabemos que nuestro sistema contiene todo, tendremos confianza en el. Dedicarle un tiempo exclusivo desde todos nuestros espacios físicos donde hacemos, despacho profesional, casa…a esta primera fase. Requiere método y detalle, pero la sensación final es de gran calma. Calma es lo que nos hace falta.

La gente pide gtd, aunque no lo sepa.

En mi experiencia profesional hablo y trabajo con mucha gente de buena voluntad, pero esta no es suficiente. He contado de manera frecuente que gtd es el método de gestión de mis compromisos. En muchos casos, la actitud de esa gente es de incredulidad cuando no de descreimiento, antes mis alabanzas. Algunos me han preguntado más. Estos algunos cada vez son más, así que ahora estoy ayudando a gente a arrancar e implementar gtd. No doy cursos, soy la lanzadera. Espero poder ayudar para que les funcione como a mi.

Empezar por el principio.

Hace cinco años leí en algún lugar algo en referencia al método de productividad personal GTD. El libro de David Allen ” Organízate con eficacia” es el punto de arranque y el lugar donde casi todas las dudas tienen respuesta, pero creo que, como otras personas lo hacen y muy bien, podemos ir aportando nuestras experiencias los que llevamos con rigor su implantación. Este es el único motivo de este blog. Espero que te sirva de algo. Empezamos.